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LA LLEGADA DEL CACHORRO A NUESTRA CASA.
Intentaremos que este paso sea lo menos traumático
para nuestro cachorro. Cuando llegue a casa intentaremos dejarlo tranquilo
en una habitación donde no pueda estropear nada con un poco de agua y comida,
poniendo unos periódicos en el suelo para irlo acostumbrando a ensuciar en el
papel.
Mi experiencia profesional me hace saber que
el mayor problema de mortalidad en los cachorros es el stress y los cambios
alimenticios en estos primeros días, que llevan al cachorro a una crisis
diarreica y una deshidratación muy rápida.
Para evitarlo es aconsejable mantener la
misma alimentación de su criador, al menos durante 15 días.
Si el perro demuestra nerviosismo con
lloros, podemos dejarle junto a una radio encendida a bajo volumen para que le
acompañe y lo tranquilice. También podemos dejarle un hueso o juego similar
para que se entretenga. Nuestra actitud deberá ser tranquila, a la vez que
nunca deberemos confirmar sus lloros y ladridos con nuestra presencia.
Transcurrida la primera semana es muy
importante desparasitarlo de nuevo y posteriormente revacunarlo.
DESARROLLO
DEL JUEGO

Ya tenemos al cachorro adaptado a nuestra
casa y es el momento de introducirle en el juego para desarrollar el
instinto de caza, presa y el instinto del hambre.
Empezaremos por tirar a una distancia corta
un rodillo o morcilla blanda y agradable para que nuestro cachorro lo
muerda. Cuando tengamos al perro en un estímulo alto iremos
dificultándole este juego tirándoselo más lejos y si lo coge iremos
luchando ligeramente con él para así desarrollar el instinto de presa.
Si necesitamos subir más de estímulo a la hora de coger el rodillo
podemos atar el rodillo a una cuerda y en el momento en el que el cachorro
vaya a cogerlo se lo retiramos, fomentando así mayor instinto. Ya
teniendo al cachorro con un alto estímulo por el rodillo podemos pedirle
que ladre, lo haremos enseñándole al perro el rodillo sin dejárselo
coger, tendiendo entonces a ladrar. Confirmaremos entregándole el rodillo
si se produce ladrido o gimoteo. Si nos cuesta mucho que ladre, un truco
sería atar al perro a un poste alejándonos de él y enseñándole el
rodillo, pidiéndole entonces el ladrido y confirmando rápidamente si
esto sucede.
Estos juegos se deben de mantener a lo
largo de la vida del perro y con ello mantendremos altos los instintos de
caza y presa.
PRECAUCIONES A TENER EN CUENTA: Es
importante que los juegos no aburran a nuestro cachorro puesto que él
todavía no tiene ni fuerza ni entrenamiento suficiente para mantener
mucho tiempo la tensión necesaria para este juego.
La boca de nuestro cachorro es la
herramienta que más tendremos que cuidar puesto que de ella depende lo
más importante de nuestro adiestramiento de obediencia y defensa, con lo
cual de este tipo de juegos dependerán la fuerza, intensidad y
firmeza de la mordida de nuestro perro, teniendo en cuenta que en los
próximos meses cambiará totalmente sus dientes. Truco para mejorar la
dentición de nuestro cachorro sería darle cada 15 días un hueso grande
de vaca para que con ello endurezca y mejore sus dientes, encías y
músculos de su boca.
Cuando el cachorro está cambiando la boca las
precauciones se multiplicarán, prestando especial atención de no darle
una mala experiencia produciéndole dolor a nuestro cachorro.
LA COMIDA
Nuestro cachorro debe crecer y desarrollarse
de una forma muy rápida por lo que debemos de controlar mucho su
alimentación, que debe basarse fundamentalmente en un buen pienso y esporádicamente
un hueso para fortalecer su boca. A estas edades los cachorros si están
sanos deberían tener siempre hambre, cosa muy buena para el trabajo
deportivo.
Iremos probando diferentes golosinas como
queso, salchichas, carne, etc para que por medio del juego de comer estas
golosinas guardadas en la mano o tirándoselas al suelo, el cachorro se
enviciarse a estas golosinas a modo de premios para tener una herramienta
más para la motivación de nuestro perro, tanto en la obediencia como en
el rastro.
PRECAUCIONES A TENER EN CUENTA: La dieta de
nuestro perro deberá ser 100% pienso, en nuestro caso es
ROYAL CANIN alta digestibilidad. Repartiéndolo en varias tomas a lo
largo del día que no deben de alterarse. Los juegos de la comida deben de
perseguir el sobreestímulo hacia la misma y no el sucedáneo de su
alimentación.
Jerarquías y dominancias

Los perros como animales gregarios de su
manada necesitan un miembro dominante, por lo cual nuestra obligación es
asumir el rol de dominancia. Para conseguir esta labor necesitamos que
nuestro cachorro muestre respeto y atención hacia nosotros. Esta
jerarquía que asumimos debe de controlarse para que nuestro cachorro no
sea sometido y mantenga una buena relación con nosotros.
Ejemplos: Cuando salimos a jugar debemos
mantener atento continuamente a nuestro perro, si se distrae o busca
separarse de nosotros nuestra actitud será la de alejarnos y
demostrar con ello que nosotros somos los que decidimos en que lugar
queremos estar, no dándole importancia a nuestro cachorro y
abandonándolo. Cuando el cachorro se dé cuenta de que está solo se
precipitará hacia nosotros y en este momento lo premiaremos con mucha
alegría.
Cuando jugamos con el rodillo debemos de ir aumentando poco a poco la
fuerza así como la presión hacia el perro para que paulatinamente el
perro se vaya endureciendo. Todo el juego que realicemos con él lo
iniciamos y lo acabamos nosotros y siempre debería quedarse nuestro
cachorro con ganas de seguir jugando. El perro debe de ir conociendo que
nosotros somos fuertes y que en cualquier momento podemos bloquear su
instinto.
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